Teaser: El Naranjal, antes que desaparezca

EL BARRIO…

El Naranjal es un paraíso oculto ubicado en pleno centro de la ciudad de Medellín, Colombia. Paradójicamente, este barrio será destruido y arrasado con el pretexto de la renovación urbana, el desarrollo, el embellecimiento de la ciudad y unos cuantos intereses público-privados.

Hace parte de la Comuna Once (laureles), una de las zonas más caras y exclusivas de la ciudad. En sus inicios y durante mucho tiempo solo habían unas cuantas casas, pero en la actualidad El Naranjal es una pequeña isla de talleres, mecánicos, bodegas de reciclaje, carretilleros, viviendas, venteros ambulantes, caspetes, bares y mucho más.

Se encuentra en medio de edificios, tres “monstruos” comerciales (Makro, Jumbo-ex Carrefur y Home Center), la estación suramericana del metro, cuatro vías rápidas, barrios y urbanizaciones de estratos 4, 5 y 6.

Paulatinamente se fue cercando y alejando de la ciudad a medida que las vías rápidas comenzaron a marcar sus límites territoriales… se convirtió en un enclave urbano. Ningún lugar de la ciudad para albergar tanto camión, busetas grandes y vehículos pesados. Eran su guarida parqueaderos, talleres camuflados o mezclados, donde no estorban, desmonte y otras vainas necesarias…

Al entrar al barrio se experimenta un estallido de sensaciones. En el día los sonidos, ruidos, olores y movimiento de las personas nos recuerdan y confirman que la vida cotidiana hace parte de rutinas pero también de eventos espontáneos, del comienzo y el final de una jornada diaria de trabajo, comercio y momentos de ocio.

Cuenta con grasa, aceite, chatarra, ruido de los motores, del soldador y del martilleo de la lata del vehículo donde se esconden historias de barrio. En El Naranjal existe una memoria individual contada por cada uno de los residentes, pero también hay una memoria colectiva con la cual se construye una identidad barrial.

Y sus personajes nos hablan de cómo se configuró el barrio, quiénes fueron los primeros en llegar a sus pantanosas tierras, de dónde vinieron y porqué lo hicieron, cómo se urbanizó sin ninguna planificación, así como saber por qué es actualmente una isla en medio de la ciudad.

Netamente obrero y con una arquitectura horizontal, contrasta y se esconde ante la urbanización moderna. Muchos de estos personajes montaron cada pedazo de muro y teja de sus casas con sus propias manos y con materiales que tenían a su disposición. Pareciera que si no es por una renovación urbana, muchos residentes vivirían el resto de su vida en el barrio que los vio crecer, porque es allí y no en la ciudad donde ejercen sus actividades laborales, es allí donde conocen a su gente, sus amigos y compañeros de trabajo.

Dicen que algunos barrios tienen mucho de pueblo, y también dicen “pueblo pequeño, infierno grande”. En el Naranjal las personas se conocen, se practica una vida comunal y absolutamente todo está cerca. El barrio está cerquita de todo, las casas están cerca una de la otra, sus puertas están abiertas a la calle, éstas se estrechan ante el tránsito de la gente y los vehículos estacionados, y las tiendas, que son muchas, están a un paso de las casas.

SE TRATA DE

Recorrerlo, conocerlo, adentrarnos en él y sentirlo… antes que llegue la demolición, levanten edificios y construyan parques, antes que sus habitantes abandonen sus casas y los mecánicos dejen sus talleres. Antes que desaparezca por culpa del progreso queremos recordarlo y no dejarlo en el olvido.

“El Naranjal antes que desaparezca”, un Documental Web y a su vez, una posibilidad de construcción y divulgación de la memoria individual y colectiva sobre lugares fuera de serie. Es una oportunidad para conocer comunidades, oficios, lazos sociales y tejidos urbanos.

Una experiencia transmedia que incluye vídeos, fotos, mapas sociales, historias, imaginarios, reportajes y sonidos de los diferentes habitantes, trabajadores y transeúntes de un barrio que ha resistido y observado en soledad el cambio y la transformación de la ciudad que le ha dado la espalda.

Un proyecto que invita a reivindicar el barrio como un espacio de construcción social, cuestionar ciertos procesos de transformación urbana de la ciudad,  luchar contra la amnesia colectiva que favorece a quienes dirigen y controlan el poder político y económico.

Provocar a interesados y los no tanto, a experimentar y viajar por los diferentes medios audiovisuales de una plataforma web en constante transformación, porque entendemos que la memoria histórica es un relato vivo que se reconstruye y reordena. Entre por donde quiera, enrédese y salga…Y principalmente  camine el barrio, no le de miedo, temor o pánico que allí lo peor que le puede pasar es que…

… l@ inviten a sancocho de gallina.

El Naranjal

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  1. […] that invited both sides of the argument. To learn more about the El Naranjal community, check out this multimedia memory and testimony project [ES] by Punto Link Casa Creativa and Corporación de Vivienda de […]